miércoles, 19 de septiembre de 2018

Reprograma tu código genético

Foto cortesía V. Hidalgo
Timadores sin escrúpulos. Lo mejor de todo es que es nanotecnología 100% natural, y claro, si es natural no puede hacer daño. Una lógica aplastante.

Mi amiga Ana Íñigo me manda esta foto:

Pedagogía en estado puro

 
La pedagogía en gran parte consiste en preparar para la hostia que te va a dar la vida real
 El niño sintió su mala energía

Enseñanza tradicional. 1960

Un campesino vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Sus gastos de producción suponen 4/5 del precio de venta. ¿Cuál es el beneficio?

Enseñanza tradicional. 1970

Un campesino vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Sus gastos de producción suponen 4/5 del precio de venta, es decir, 800 pesetas. ¿Cuál es el beneficio que obtiene?

Enseñanza moderna. 1975

Un campesino cambia un conjunto P de patatas por un conjunto M de monedas. El cardinal de M es igual a 1000 y cada elemento M vale 1 peseta.

Dibuja 1000 puntos gordos que representen el conjunto M. El conjunto F de los gastos de producción comprende 200 puntos gordos menos que el conjunto M. Representa el conjunto F como un subconjunto del conjunto M y da la respuesta a la cuestión siguiente: ¿cuál es el cardinal del conjunto B de los beneficios? Dibuja B en color rojo.

Enseñanza renovada. 1980

Un agricultor vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Los gastos de producción se elevan a 800 pesetas y el beneficio es de 200 pesetas.

ACTIVIDAD: subraya la palabra patata y discute sobre ella con tu compañero de mesa.

Enseñanza renovada. 1990


El tio Ebaristo, lavriego brgues latifundista y intermediario de un kapitalista hinsolidario que sanriquecido con 200 pelas al bender espekulando con un costal de patatas. Analiza el testo y busca las faltas a nivel de de sintasi hortografica y de puntualizacion y deseguido di locopinas destos abances antidemocraticos.

Enseñanza renovada. 2000

La palabra p-a-t-a-t-a tiene _________ letras. Si escribes la palabra patata tres veces ¿cuántas letras habrás escrito?

Utiliza la calculadora y anota el resultado:________

TEMAS TRANSVERSALES:
Averigua dónde se pueden comprar patatas (ECONOMÍA).
Busca en el diccionario la palabra patata (LENGUAJE).
La patata, ¿es mineral o vegetal? (CIENCIAS NATURALES)
EVALUACIÓN PREVIA: pregunta a tus padres la calificación que debemos otorgarte en esta prueba.
 

viernes, 14 de septiembre de 2018

Las quebradas, el subconsciente andino

Cervantes retrató en el Quijote cómo la locura conduce nuestras vidas. Esta obra obsesionó a un joven Sigmund Freud, la persona que crearía el concepto de subconsciente. Ese cauce oculto que arrastra el lodo de las experiencias de un río que vienes de nuestros abuelos, nuestros padres y que continuará en las vidas de nuestros hijos. La locura siempre transcurre en ríos profundos. En espacios que nuestra consciencia niega.

Todas las ciudades tienen sus barrios prohibidos, allí en donde se comercia con aquello que no tiene cabida en nuestra faceta respetable. Los famosos barrios rojos, rosas, chinos... En las ciudades andinas esos espacios están asociados a un accidente geográfico: las quebradas. Las quebradas van más allá de ser un simple accidente geográfico, son un espacio con vida propia.
Las quebradas andinas quiteñas son a la ciudad lo que los canales a Venecia
Curiosamente, lo mismo que en nuestra vida tratamos de soterrar aquellas pasiones bajo la premisa de "lo que tiene que ser", las ciudades andinas han tratado de convertir la quebrada en planicie. La quebrada es un espacio de negación, allí viven personas como los hermanos conocidos como los dolaritos, adictos a las drogas, que consiguen su sustento haciendo chauchas a los vecinos por un dolarito. Tienen su vivienda en una carpa en la quebrada. Cuando no tienes donde vivir siempre lo puedes hacer en un hueco de la quebrada. Por tanto, rellenar una quebrada es sanear un barrio, negarle el espacio a aquellos que nada tienen, alejar el crimen y la basura. Convertir un espacio andino en una planicie europea. 
El Bulevar 24 de mayo se sitúa sobre la quebrada que bajaba del Pichincha. El agua de Quito bajaba por la cascada de la Chorrera del Pichincha recorriendo lo que hoy es este bulevar.
La ciudad histórica de Quito se situaba entre dos quebradas que se abrían en las faldas del volcán Pichincha. Por ellas bajaba el agua que alimentaba la ciudad: la chorrera, una cascada cercana a la ciudad, el barrio del placer en donde se situaban los baños del inca y que sería barrio de tolerancia.
 
El agua del río profundo, como una cicatriz, que daba vida a la ciudad y que la partía en dos.
Encajada en la Quebrada de la Chorrera se encuentra el penal Panóptico construido por García Moreno
Con la expansión de la ciudad esas cicatrices se fueron rellenando, la ciudad fue perdiendo algunas de esas quebradas que acentuaban la verticalidad de la ciudad. Quito es una ciudad alargada en un valle, a 2800 metros de altitud, que transcurre de norte a sur, a los pies del volcán Pichincha, de 4784 m. Ese valle, como si de un escalón elevado se tratase, se continúa en otro valle 600 metros más abajo, el valle de Cumbayá. En pocos kilómetros tenemos un desnivel de 2500 metros. Las quebradas andinas quiteñas acentúan esa verticalidad, son a la ciudad lo que los canales a venecia.
Pese a que las quebradas siempre fueron asociadas a la basura, a la falta de leyes, a las malas energías y el crimen, son los espacios elegidos por las clases pudientes para tener sus casas. Bosmediano, la Gonzalez Suárez... los mejores espacios de la ciudad están asomados a quebradas. Edificios tremendamente verticales. Vivir en esos lugares permite asomarse a unas vistas tan verticales que te hace sentir rico en espacio. Lo mismo que cuando tienes una casa con vistas al mar: tu vista no alcanza, el espacio cambia a lo largo del día.

La luz y las nubes si filtran a través de esos espacios andinos verticales creando unos atardeceres espectaculares: el sol brillado como oro entre sombras omnímodas, la niebla trepando desde el valle a 2200 metros a la ciudad de Quito, a 2800 entre las quebradas de Guápulo. Las nubes que caen en cascada desde el cercano valle de Lloa. Para aquellos que echamos de menos el mar gozamos, sin embargo, el juego de luces que se cuelan entre las brechas de las montañas y las nubes y las nieblas que vienen a la ciudad desde la selva a través de esos canales. Es un espectáculo marino. El norte de la ciudad de Quito es semidesértico porque un volcán de más de 5000 metros supone una barrera entre esta corriente de nubes provenientes de la selva y la ciudad. Esa humedad exhudada por ese mar verde del Amazonas se queda atrapada en los glaciares de color azul del volcán Cayambe.

Las precipitaciones regulares, en esta zona andina, van erosionando la falda de los volcanes, formando cascadas, acentuando quebradas, discurriendo en ríos profundos. Ríos que no se ven y que reciben las aguas servidas de una ciudad de dos millones y medio de almas. Esos ríos profundos y contaminados acentúan lo maldito de esas mismas quebradas. Por eso mismo, como cuando vamos al psicoanalista, para escuchar qué es lo que nuestros subconsciente nos tiene que decir, para entender la locura que conduce nuestras vidas, entender las quebradas es fundamental para reconocerse como andino. No podemos rellenar las quebradas lo mismo que no podemos negar nuestro subconsciente.
El parque Lineal de Solanda, en el sur de Quito, transcurre paralelo a una pequeña quebrada que sirve a los vecinos como zona de relleno y para pastar vacas

En julio de 2019, la quebrada del parque Lineal de Solanda, que se observa arriba, ya ha sido rellenada

Al sur de Quito existe una cooperativa de viviendas, la Cooperativa Solidaridad, que exige a los propietarios de las viviendas unas horas de trabajo comunitario, lo que en la región andina se llama trabajo de mingas, trabajo cooperativo. Con ese trabajo la comunidad está regenerando la Quebrada Ortega, la quebrada que está al lado de las viviendas. Al recuperar la quebrada para los vecinos están consiguiendo que ese espacio deje de estar negado y prohibido. Ahora ellos pueden ver el estado de las aguas del río, tomar conciencia del problema ecológico que antes estaba oculto a ojos de todos. Más que ecología se trata de una curación de la psique del habitante de los Andes. En pocos lugares del mundo podemos ver a un colectivo humano tan adaptado a las montañas. De amplio pecho y mejillas sonrojadas, los andinos muestran estar adaptados a la falta de oxígeno de estas altitudes. Amar a los andes es amar esta fisiología, es amar a los surcos que deja el tiempo. Es amar la luz y las nubes cambiantes. Jorge Icaza, para mi el mejor escritor ecuatoriano, escribió sobre este pueblo que "que venera lo que odia y esconde lo que ama". Recuperar las quebradas es exponer a nuestros ojos sus ríos ocultos, es reconocer que Quito es una ciudad vertical, como Venecia lo es por su canales. Es un ejercicio de búsqueda de la felicidad en la aceptación de uno mismo, de aquello que nos hace únicos y bellos.
 Hay una quebrada hermosa que baja del Rucu por entre el monte de las Antenas y el Kuntur Wauchana (que es la pared que se ve desde la Av. Mariana de Jesús.
 Este quebrada desembocaba en la laguna de Iñaquito, hoy parque de la Carolina y esta laguna a su vez desaguaba en Cumbayá a través de la quebrada de la Plaza Argentina



 

jueves, 13 de septiembre de 2018

El gran metro de la ciencia

Como siempre, los que hacen este tipo de cosas, ponen a aquellos que utilizan las matemáticas en las posiciones principales.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Salarios para PhDs en la universidad española

Contrasta los bajos salarios que perciben los PhDs en España con la obsesión que les ha dado a los políticos por tener uno de estos títulos. Estos políticos españoles son gente que entra de joven en política y aprende de sus mayores a apuñalar al rival y a ganar un congreso del partido. Eso lo hacen bien, pero es lo único que saben. Ahí solo importa trepar, no estudiar". Pasados los años y ya en política se dan cuenta del problema que tienen, entonces se acomplejan porque están tratando todo el día con altos funcionarios y gente de la empresa privada y buscan que les pongan sellos en el currículo. Por ejemplo el caso de aquel político del PP acusado por corrupción, Camps, que tenía un doctorado en una universidad que él mismo financió cuando era presidente de la Comunidad Valenciana y su tesis era SECRETA.

martes, 11 de septiembre de 2018

Dilo otra vez pero muy despacio

En Twitter la Sociedad de la Tierra Plana escribe que la Sociedad de la Tierra Plana  tiene miembros por todo el globo terraqueo.

A lo que les contestan: Dilo otra vez, pero muy despacio

martes, 28 de agosto de 2018

Olvidar todo lo que su padre le había contado

Siendo todavía una niña, se había prometido olvidar todo lo que su padre le había contado: "Si quería ser una persona normal, tenía que cerrar todo lo anterior". Pero ahora no puede

El nombre, un territorio en el tiempo

¿Qué es un nombre?

Un nombre sirve para que nos llamen. Un nombre evoca un recuerdo de nosotros. Creemos que nuestro nombre significa nosotros mismos por eso lo escribimos en nuestras obras y en nuestra lápida. Es una ilusión de permanencia. Nacemos en un mundo que poco a poco va desapareciendo. Nosotros somos y luego fuimos en aquello que nos acompañó y con quienes fueron nuestros pares, amigos, compañeros y enemigos. Pasó el tiempo y quedan las ruinas, los sitios arqueológicos que nos cuentan historias para aquellos que tienen tiempo y el gusto por escucharlas.

Un nombre nos obliga a pensar que vamos a vivir para siempre. Por ese motivo construimos grandes casas pensando que van a estar siempre llenas, carreras exitosas que desaparecen el día que nos jubilamos. Ese tiempo en el que descubres que lo único que tienes es tiempo y es entonces cuando descubres lo delicioso que es malgastarlo. Se van los amigos, desaparecen los lugares que siempre han estado ahí. Poco a poco todo se va volviendo un polvo que se va con el viento.

En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme

Cervantes, cuando no quiere acordarse del nombre, es para liberar a la historia de sus recuerdos. De esa manera, la historia fluirá por si misma, libre de ataduras, de vicisitudes pasadas. Un nombre nos define y nos ata. Poner un nombre te obliga a ceñirte a datos, a realidades que quizás el autor no consideraba relevantes para la historia. Si el protagonista es la locura de Alonso Quijano, para qué poner el foco de atención en otro lado. Un nombre es un territorio que define un "espacio simbólico" pero como es límite, también deja muchas cosas fuera. Y en la novela "El Quijote" se trata de hablar de la locura, de aquello que somos pero que no tiene nombre. Por eso Freud, el padre del concepto del subconsciente, valoraba tantísimo esta novela.

Los monstruos, lo innombrable como válvula de escape 

Las sociedades agrícolas tenían sus lobisomes, sus trasgos, diablumas... con más tiempo para aburrirse y por tanto para fabular, acostumbrados al nacimiento y a la muerte los campesinos crearon esos monstruos que habitaban los lugares recónditos, sitios donde podía ocurrir una desgracia o lo prohibido.
En las ciudades, lo prohibido suele tener un sobreprecio. Es una mercancía más a consumir. Tengo una amiga que de vez en cuando sueña que la visita un íncubo. Al principio soñaba que ese íncubo la violaba pero con el tiempo ha conseguido domesticarlo y cuando la "visita" en sueños le dice "Hazme sexo oral y ya déjame en paz". Cuando se murió mi madre, en el velorio me quedé solo a última hora, y durante un buen rato frente al féretro odié a todo el mundo. Día a día sigo siendo una persona educada y afable, sin embargo, ese odio no ha desaparecido pero carece de nombre y va conmigo pero es difícil de visualizar. Cuando nace un monstruo es cuando esa parte innombrable se le da un nombre. Es curioso porque el nombre de alguna manera hace que esa parte pierda también parte de su ser y de su esencia y se individualice... adquiera colmillos, cuernos y adquiere vida propia.

El nombre define y lo que no está nombrado es monstruoso. Mary Shelley escribió Frankenstein o el moderno prometeo. Curiosamente, en la novela, la criatura no tiene nombre. En el monstruo de Frankenstein concurren dos fantasmas que perseguían a Mary, su padre, encarnado en el Dr. Frankenstein y el deseo de Mary de devolver a la vida a su hija muerta prematuramente. Estos dos fantasmas dan lugar a un monstruo sin nombre al que hoy se le conoce por el nombre de su creador imaginario. Frankenstein es un monstruo de actualidad porque resume el dilema que intuimos reside en los robots que viven y vivirán cada vez más entre nosotros. No tienen un pasado y tampoco un futuro más allá de su vida útil. Sin embargo, tienen existencia, anhelos y capacidad de amar.
Película muy recomendable sobre la autora de Frankenstein.
¿Qué les habría pasado antes, qué les sucedería después?

Un nombre da ilusión de permanencia. La locura, el subconsciente, aquello que no se nombra es algo que evoluciona y que depende del tiempo. Por eso es importante el qué habría pasado y el qué sucederá después. Entender porqué estamos o somos así y tomar una iniciativa para que lo que suceda después es una estrategia a la que están acostumbrados los buenos profesores. Los profes trabajan con personas en formación, en tránsito.

La gran contribución de C. Darwin fue la de contemplar a la vida en un continuo cambio. Hoy nos parece trivial pero antes de que él y Wallace publicasen sus resultados para todo el mundo resultaba obvio que lo que observaban había estado ahí desde el principio de los tiempos. El psicoanálisis nos mostró que mucho de lo que nos ocurre se gestó en tiempos donde nosotros no existíamos, durante la infancia de nuestros padres, durante la vida de nuestros abuelos.

Poner un nombre, incluso un nombre científico a una especie, crea una ilusión de estabilidad, de permanencia. Se pierde la perspectiva de una línea cronológica. Nosotros no estaremos, nuestros traumas serán heredados, modificados, generarán otros traumas. Algunos de nosotros crearemos cosas bellas que les recordarán a los que nos sucedan que lo bello existe, o que la verdad tiene un peso y una belleza en su simplicidad. Mucho del amor de los padres por los hijos tiene esa grandeza porque pueden vernos de pequeños aún cuando somos adultos, porque saben qué nos ha pasado y pueden ver más o menos como nos comportaremos en el futuro.
Situada en la falda del monte de A Pastora, en las inmediaciones de un antiguo castro, se encuentran los restos de la antigua iglesia parroquial de Santa Mariña, patrona de Cambados. Las lápidas, un intento de que el nombre perdure en el tiempo, una ilusión de permanencia. Fuente

jueves, 23 de agosto de 2018

José Acosta combate la teoría degenerativa con una gramática y un diccionario

La teoría degenerativa del naturalista francés del S. XVIII conde de Buffón decía:  “todo lo que hay de colosal y de grande en la Naturaleza, se formó en las tierras del Norte”; y daba por descontado que, si las tierras del Ecuador “produjeron algunos animales, ellos son especies inferiores, mucho más pequeñas que aquellas producidas en el norte”. Esta teoría también se aplicaba a los humanos.

José Acosta, el jesuíta español que escribió la primera gramática y diccionario quechua, se dió cuenta de que los prejuicios se combaten cuando existe una comunicación. La falta de comunicación es lo que genera la xenofobia. José Acosta fue el autor de la Historia Natural y Moral de las Indias

Evolución del poder en la península y su relación con la expansión de las lenguas romances ibéricas

El territorio asociado a un nombre, en este caso del rey o del emperador a cuyo cargo estaba asociado el territorio. Territorio-nombre. Un binomio que ha funcionado a lo largo de miles de años.

viernes, 10 de agosto de 2018

¿Cómo haces para que esos cabrones trabajen?

Uno de los problemas de los movimientos de izquierda es el buenismo. Pensar que, como debemos liberar a los oprimidos el nuevo sistema político no va a necesitar de mecanismos que garanticen que todo el mundo cumpla con su tarea, que aquellos que detentan poder no abusen de él.

¿Cómo haces para que esos cabrones trabajen cuando ya no está el capataz? Esa es una pregunta oculta que nadie quiere tocar en "Rebelión en la granja" pero que está ahí y es necesaria. Quienes entienden esta necesidad son los cerdos que acumulan poder y se vuelven en opresores para que el nuevo sistema funcione, traicionando así los principios de igualdad y no explotación que guiaron la revolución.

En el feminismo ocurre algo semejante. La mujer está oprimida. Hay que liberarla... y al mismo tiempo nos encontramos con que es más fácil obtener sexo para una mujer de un hombre que viceversa, eso confiere un poder que no se puede mentar bajo la premisa "la mujer está oprimida". La mujer le dedica mucho tiempo a la familia y eso le da un papel preponderante, y en los divorcios ese papel tiene su peso, a favor de las mujeres. El control de los hijos también choca con la premisa "la mujer está oprimida" y no se puede hablar de ello.

La familia se basa en unos principios de reciprocidad, altruismo y cooperación. ¿Cómo haces para que esos principios se cumplan? La familia tradicional tenía unos mecanismos sutiles de represión: preservar el buen nombre de la familia, los sermones del cura en la iglesia etc, casi todos atentaban contra la libertad de la mujer.  Poco a poco se han ido minando por la necesidad de dotar de los mismos derechos a las mujeres, por construir una sociedad más igualitaria y justa. Hoy en día hay una crisis de natalidad importante en aquellas sociedades más igualitarias. Tener hijos ha dejado de ser atractivo y deseable. Con la pérdida de la familia las personas dejamos de disfrutar de un espacio de solidaridad y de sociabilidad. Cada vez estamos más solos y nos sentimos más vulnerables.

Con la pedagogía ocurre algo similar. Se ha trabajado muchísimo en mejorar las técnicas de enseñanza: desarrollo de la imaginación, trabajo en equipo... y sin embargo, entre los profesores, existe un secreto convencimiento de que una hostia de vez en cuando les vendría bien para espabilar. En la "Morfología del cuento" del etnólogo soviético Vladimir J. Propp nos cuenta que los cuentos son la transformación cultural de los antiguos ritos de iniciación de las culturas cazadoras-recolectoras en las que se sometía a los chicos a pruebas difíciles y a menudo mortales como paso previo, como preparación, para la vida adulta.