domingo, 30 de septiembre de 2018

Mitosis: distribución equitativa de cromosomas

Aparatos, equipos e instrumentos
Cantidad
Requisitos técnicos
Plancha de calentamiento
1

Microscopio
5


Materiales
Cantidad
Especificaciones
Portaobjetos
20

Cubreobjetos
20

Pipeta de plástico
20

Caja Petri
10

pares de tijeras
5

Vidrio de reloj
10

Pinza delgada
5

par de guantes desechables
10
Tallas M y L
Mascarilla
10

trozo de papel para limpieza de lentes de 5 x 5 cm
10

trozo de papel filtro de 2 x 5 cm
10

Reactivos
Cantidad
Especificaciones
aceite de inmersión
2ml

Orceína acética tipo A
5ml

Orceína acética tipo B
3ml


A realizar 5 días antes de la práctica
Llenar un vaso de precipitados con agua y colocar un bulbo de cebolla sujeto con dos o tres palillos de manera que la parte inferior quede inmersa en el agua. Al cabo de 3-4 días aparecerán numerosas raicillas en crecimiento de unos 3 o 4 cm de longitud. La zona apical de la raíz tiene una actividad de crecimiento muy activa, por esa razón se cortará preferentemente la punta de la raíz.

A realizar durante la práctica:
Cortar con las tijeras unos 2-3 mm del extremo de las raicillas y depositarlo en un vidrio de reloj en el que se han vertido 5 gotas de orceína A.
Calentar suavemente el vidrio de reloj a la llama del mechero (pasar por la llama unas 5 o 6 veces), evitando la ebullición, hasta la emisión de vapores tenues. Mover continuamente en círculo.
Una vez que se enfríe, con las pinzas tomar uno de los ápices o extremos de las raicillas y colocarla sobre un portaobjetos, añadir una gota de orceína B y dejar actuar durante 1 minuto.
Colocar el cubreobjetos con mucho cuidado sobre la raíz. Con el mango de una aguja enmangada (o lápiz con borrador) dar unos golpecitos sobre el cubre sin romperlo de modo que la raíz quede extendida.
Sobre la preparación colocar unas tiras de papel de filtro. Poner el dedo pulgar sobre el papel de filtro en la zona del cubreobjetos y hacer una suave presión, evitando que el cubre resbale. Si la preparación está bien asentada no hay peligro de rotura por mucha presión que se realice.

Realizar un gráfico de las fases observadas en el lente de 100x.

La cebolla presenta en su estructura celular cromosomas, los cuales son 8 pares (2n = 16) por ese motivo sus células en crecimiento son perfectas para observar las cuatro fases de la mitosis: profase, metafase, anafase y telofase.

PROFASE el material cromosómico llamado cromatina se condensa y aparece gradualmente como barras cortas y los cromosomas pueden comenzar a observarse con el microscopio.
 
Cada cromosoma consta de dos hebras llamadas cromátidas, las cuales se mantienen unidas por una parte llamada centrómero, poseen además, una zona externa llamada cinetocoro.
METAFASE es la segunda etapa de la mitosis durante la cual los pares de cromátidas se mueven hacia el centro o ecuador de la célula. Las cromátidas se disponen en una fila formando ángulos rectos con las fibras del huso mitótico.
El centrómero de cada par de cromátidas se pega a una fibra del huso mitótico.

ANAFASE es la tercera etapa de la mitosis; al comienzo, el centrómero de cada par se divide y los cromosomas separados son jalados hacia los polos o extremos del huso mitótico por las fibras del huso que se han pegado al cinetocoro.

TELOFASE es la última etapa de la mitosis, los cromosomas toman la forma de hilos, se alargan y quedan como estaban al comienzo de la profase.
El huso mitótico se rompe, reaparece el nucléolo y se forma una membrana nuclear alrededor de los cromosomas, los cuales pasan a un estado no condensado o cromatina. se forman dos núcleos hijos (cariocinesis) y el citoplasma también completa su división (citocinesis) mediante un plegamiento de la membrana que comienza desde la periferia en la parte media y progresa hacia el centro de la célula, de tal manera que finalmente se obtienen dos células hijas con igual dotación de cromosomas y citoplasma (división ecuatorial).

Las siguientes fotografías fueron tomadas a 1000X con la cámara del iPad por los alumnos Andrea Burbano; Dahamar Pozo; Javier Muñoz y Micaela Salvador:
Preguntas: 
¿Por que usar aceite de inmersión con el objetivo de 100X?
En general el aceite de inmersión sirve para aumentar la resolución de un microscopio mediante la inmersión de la lente objetivo y el espécimen en un aceite transparente de alto índice de refracción

Los objetivos de mayor aumento, tienen una distancia focal muy pequeña y ademas la primera lente del objetivo es de pequeño diámetro.

Los rayos que desde la muestra se dirigen al objetivo atraviesan el vidrio del cubreobjeto y al pasar al aire se separan de la normal. Algunos rayos incluso sufren reflexión total en la interfase vidrio-aire. Solo llega al microscopio una pequeña parte de la luz que parte de la muestra, con el problema que conlleva para la visión.

Al intercalar, entre el objetivo y el cubreobjeto una gota de aceite de cedro, de indice de refracción casi igual al vidrio, los rayos emergentes ya no se apartan de la normal, sino que continúan su camino sin desviación, consiguiendo así que una mayor cantidad de luz llegue al objetivo, mejorando notablemente la visión.

¿Qué función tienen la orceína A y la B en la tinción de las células de cebolla?
Orceína en wikipedia

domingo, 23 de septiembre de 2018

Travesía de Yunguilla a Maquipucuna

Travesía de Yunguilla a Maquipucuna por el sendero Humacana
 Al llegar a Yunguilla contratamos a una guía de la comunidad
De Yunguilla cojimos una camioneta 40 minutos hasta el comienzo del sendero
El Guagua y el Rucu al fondo

Bajando hacia el comienzo de la ruta pudimos disfrutar de una vista del mar de nubes
Las hojas son espectaculares
Nos internamos por los Culubos, los caminos que utilizaban los contrabandistas de trago (puntas o guarapo). Como eran caminos de herradura, las patas de los animales fueron haciendo surco en el camino.
La hija de Jaime Gallardo demostrando cómo se hace una montañera
Helechos arborescentes por doquier
Los ríos discurren impolutos
Hemos salido a las 7 de la mañana de Quito y regresamos a las 7 de la tarde


 
Saqué esta foto (abajo) porque me resultó muy curioso ver un escarabajo encima de una hoja cubierto de un hongo. Me recordó a este hongo que parasita a las hormigas y cuando quiere dispersar sus esporas hace que las hormigas suban a una planta.
El tronco seco de un helecho arborescente semeja a un animal de pesadilla con varias bocas llenas de dientes
Los insectos se comen la parte blanda de la hoja y dejan lo duro, igual que los niños pequeños

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Del Tena a la Laguna Azul en bicicleta

Las tilapias son como pescados-cerdo en el Ecuador. Viven en cualquier tipo de charca, se alimentan de deshechos. Se comen ahumadas o en maitos, es decir, envueltas en hoja verde y asadas
Charca para cultivo de tilapias
En Baeza, de camino al Tena, se encuentra este deslizador asesino de niños en la gasolinería
Gracias a Strata se puede ver todo el recorrido en bicicleta desde Tena hasta la Laguna Azul que se ve en al final del video

Reprograma tu código genético

Foto cortesía V. Hidalgo
Timadores sin escrúpulos. Lo mejor de todo es que es nanotecnología 100% natural, y claro, si es natural no puede hacer daño. Una lógica aplastante.

Mi amiga Ana Íñigo me manda esta foto:

Pedagogía en estado puro

 
La pedagogía en gran parte consiste en preparar para la hostia que te va a dar la vida real
 El niño sintió su mala energía

Enseñanza tradicional. 1960

Un campesino vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Sus gastos de producción suponen 4/5 del precio de venta. ¿Cuál es el beneficio?

Enseñanza tradicional. 1970

Un campesino vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Sus gastos de producción suponen 4/5 del precio de venta, es decir, 800 pesetas. ¿Cuál es el beneficio que obtiene?

Enseñanza moderna. 1975

Un campesino cambia un conjunto P de patatas por un conjunto M de monedas. El cardinal de M es igual a 1000 y cada elemento M vale 1 peseta.

Dibuja 1000 puntos gordos que representen el conjunto M. El conjunto F de los gastos de producción comprende 200 puntos gordos menos que el conjunto M. Representa el conjunto F como un subconjunto del conjunto M y da la respuesta a la cuestión siguiente: ¿cuál es el cardinal del conjunto B de los beneficios? Dibuja B en color rojo.

Enseñanza renovada. 1980

Un agricultor vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Los gastos de producción se elevan a 800 pesetas y el beneficio es de 200 pesetas.

ACTIVIDAD: subraya la palabra patata y discute sobre ella con tu compañero de mesa.

Enseñanza renovada. 1990


El tio Ebaristo, lavriego brgues latifundista y intermediario de un kapitalista hinsolidario que sanriquecido con 200 pelas al bender espekulando con un costal de patatas. Analiza el testo y busca las faltas a nivel de de sintasi hortografica y de puntualizacion y deseguido di locopinas destos abances antidemocraticos.

Enseñanza renovada. 2000

La palabra p-a-t-a-t-a tiene _________ letras. Si escribes la palabra patata tres veces ¿cuántas letras habrás escrito?

Utiliza la calculadora y anota el resultado:________

TEMAS TRANSVERSALES:
Averigua dónde se pueden comprar patatas (ECONOMÍA).
Busca en el diccionario la palabra patata (LENGUAJE).
La patata, ¿es mineral o vegetal? (CIENCIAS NATURALES)
EVALUACIÓN PREVIA: pregunta a tus padres la calificación que debemos otorgarte en esta prueba.
 

viernes, 14 de septiembre de 2018

Las quebradas, el subconsciente andino

Cervantes retrató en el Quijote cómo la locura conduce nuestras vidas. Esta obra obsesionó a un joven Sigmund Freud, la persona que crearía el concepto de subconsciente. Ese cauce oculto que arrastra el lodo de las experiencias de un río que vienes de nuestros abuelos, nuestros padres y que continuará en las vidas de nuestros hijos. La locura siempre transcurre en ríos profundos. En espacios que nuestra consciencia niega.

Todas las ciudades tienen sus barrios prohibidos, allí en donde se comercia con aquello que no tiene cabida en nuestra faceta respetable. Los famosos barrios rojos, rosas, chinos... En las ciudades andinas esos espacios están asociados a un accidente geográfico: las quebradas. Las quebradas van más allá de ser un simple accidente geográfico, son un espacio con vida propia.
Las quebradas andinas quiteñas son a la ciudad lo que los canales a Venecia
Curiosamente, lo mismo que en nuestra vida tratamos de soterrar aquellas pasiones bajo la premisa de "lo que tiene que ser", las ciudades andinas han tratado de convertir la quebrada en planicie. La quebrada es un espacio de negación, allí viven personas como los hermanos conocidos como los dolaritos, adictos a las drogas, que consiguen su sustento haciendo chauchas a los vecinos por un dolarito. Tienen su vivienda en una carpa en la quebrada. Cuando no tienes donde vivir siempre lo puedes hacer en un hueco de la quebrada. Por tanto, rellenar una quebrada es sanear un barrio, negarle el espacio a aquellos que nada tienen, alejar el crimen y la basura. Convertir un espacio andino en una planicie europea. 
El Bulevar 24 de mayo se sitúa sobre la quebrada que bajaba del Pichincha. El agua de Quito bajaba por la cascada de la Chorrera del Pichincha recorriendo lo que hoy es este bulevar.
La ciudad histórica de Quito se situaba entre dos quebradas que se abrían en las faldas del volcán Pichincha. Por ellas bajaba el agua que alimentaba la ciudad: la chorrera, una cascada cercana a la ciudad, el barrio del placer en donde se situaban los baños del inca y que sería barrio de tolerancia.
 
El agua del río profundo, como una cicatriz, que daba vida a la ciudad y que la partía en dos.
Encajada en la Quebrada de la Chorrera se encuentra el penal Panóptico construido por García Moreno
Con la expansión de la ciudad esas cicatrices se fueron rellenando, la ciudad fue perdiendo algunas de esas quebradas que acentuaban la verticalidad de la ciudad. Quito es una ciudad alargada en un valle, a 2800 metros de altitud, que transcurre de norte a sur, a los pies del volcán Pichincha, de 4784 m. Ese valle, como si de un escalón elevado se tratase, se continúa en otro valle 600 metros más abajo, el valle de Cumbayá. En pocos kilómetros tenemos un desnivel de 2500 metros. Las quebradas andinas quiteñas acentúan esa verticalidad, son a la ciudad lo que los canales a venecia.
Pese a que las quebradas siempre fueron asociadas a la basura, a la falta de leyes, a las malas energías y el crimen, son los espacios elegidos por las clases pudientes para tener sus casas. Bosmediano, la Gonzalez Suárez... los mejores espacios de la ciudad están asomados a quebradas. Edificios tremendamente verticales. Vivir en esos lugares permite asomarse a unas vistas tan verticales que te hace sentir rico en espacio. Lo mismo que cuando tienes una casa con vistas al mar: tu vista no alcanza, el espacio cambia a lo largo del día.

La luz y las nubes si filtran a través de esos espacios andinos verticales creando unos atardeceres espectaculares: el sol brillado como oro entre sombras omnímodas, la niebla trepando desde el valle a 2200 metros a la ciudad de Quito, a 2800 entre las quebradas de Guápulo. Las nubes que caen en cascada desde el cercano valle de Lloa. Para aquellos que echamos de menos el mar gozamos, sin embargo, el juego de luces que se cuelan entre las brechas de las montañas y las nubes y las nieblas que vienen a la ciudad desde la selva a través de esos canales. Es un espectáculo marino. El norte de la ciudad de Quito es semidesértico porque un volcán de más de 5000 metros supone una barrera entre esta corriente de nubes provenientes de la selva y la ciudad. Esa humedad exhudada por ese mar verde del Amazonas se queda atrapada en los glaciares de color azul del volcán Cayambe.

Las precipitaciones regulares, en esta zona andina, van erosionando la falda de los volcanes, formando cascadas, acentuando quebradas, discurriendo en ríos profundos. Ríos que no se ven y que reciben las aguas servidas de una ciudad de dos millones y medio de almas. Esos ríos profundos y contaminados acentúan lo maldito de esas mismas quebradas. Por eso mismo, como cuando vamos al psicoanalista, para escuchar qué es lo que nuestros subconsciente nos tiene que decir, para entender la locura que conduce nuestras vidas, entender las quebradas es fundamental para reconocerse como andino. No podemos rellenar las quebradas lo mismo que no podemos negar nuestro subconsciente.
El parque Lineal de Solanda, en el sur de Quito, transcurre paralelo a una pequeña quebrada que sirve a los vecinos como zona de relleno y para pastar vacas

En julio de 2019, la quebrada del parque Lineal de Solanda, que se observa arriba, ya ha sido rellenada

Al sur de Quito existe una cooperativa de viviendas, la Cooperativa Solidaridad, que exige a los propietarios de las viviendas unas horas de trabajo comunitario, lo que en la región andina se llama trabajo de mingas, trabajo cooperativo. Con ese trabajo la comunidad está regenerando la Quebrada Ortega, la quebrada que está al lado de las viviendas. Al recuperar la quebrada para los vecinos están consiguiendo que ese espacio deje de estar negado y prohibido. Ahora ellos pueden ver el estado de las aguas del río, tomar conciencia del problema ecológico que antes estaba oculto a ojos de todos. Más que ecología se trata de una curación de la psique del habitante de los Andes. En pocos lugares del mundo podemos ver a un colectivo humano tan adaptado a las montañas. De amplio pecho y mejillas sonrojadas, los andinos muestran estar adaptados a la falta de oxígeno de estas altitudes. Amar a los andes es amar esta fisiología, es amar a los surcos que deja el tiempo. Es amar la luz y las nubes cambiantes. Jorge Icaza, para mi el mejor escritor ecuatoriano, escribió sobre este pueblo que "que venera lo que odia y esconde lo que ama". Recuperar las quebradas es exponer a nuestros ojos sus ríos ocultos, es reconocer que Quito es una ciudad vertical, como Venecia lo es por su canales. Es un ejercicio de búsqueda de la felicidad en la aceptación de uno mismo, de aquello que nos hace únicos y bellos.
 Hay una quebrada hermosa que baja del Rucu por entre el monte de las Antenas y el Kuntur Wauchana (que es la pared que se ve desde la Av. Mariana de Jesús.
 Este quebrada desembocaba en la laguna de Iñaquito, hoy parque de la Carolina y esta laguna a su vez desaguaba en Cumbayá a través de la quebrada de la Plaza Argentina