miércoles, 16 de enero de 2013

InnovArte Educación

Hay blogs de educación maravillosos. La verdad es que habría que acabar de una vez con todas con los malditos programas uniformizadores en la educación y dejar paso a este tipo de experiencias

http://innovarteinfantilesp.wordpress.com/tag/plantas/

Por favor, echadle una ojeada


Los frutos llegarán


Conozco gente que  cuando  tiene un trabajo, el que sea, está más pendiente de  cuanto le queda para terminarlo, que  considerar lo que ya ha hecho. Si es jefe, el tío, o la tía, es agobiante: ventas, ventas,  ventas, resultados, resultados, resultados...lo sembrado, como vive el presente, le importa nada.

Y lo sembrado es lo mollar. Lo sembrado, tarde o temprano, saldrá.

Este tipo de personas son compulsivas y obsesivas. No pueden no serlo. Están en el lado oscuro de la vida. No valoran lo que ya tienen, que hay que esperar para que todo dé su fruto. Están, como los agricultores malos,  intuyendo lo peor de la cosecha, que si puede pasar que hiele, que caiga una  pedriza, que vete a saber qué pasará mañana...son de un depresivo que  termina por esculpir el rostro.

Viven de alimentar su ansiedad, que es algo que no existe.

Ten paciencia, hazme caso,  somos tierra que está  sembrada, los frutos llegan. Los tuyos.

Ten paciencia. Descubre tu tierra.

Ten paciencia.

Hierbas medicinales: una manera de entrar en la botánica

Podemos tener varias de estas hierbas en nuestra casa, cultivarlas nosotros mismos y utilizar las hojas, raices y tallos en infusiones o tisanas, siempre teniendo precaución en su uso, puedes consultar a tu médico antes de utilizarlas.
Hierbas para hacer tisanas o infusiones

Para el estómago, acidez y vesícula:

Albahaca y menta
Prepare una infusión con 10g de hojas de albahaca y 5g de hojas de menta, con un litro de agua, dejar reposar en agua caliente 5 minutos, colar o filtrar y beber 2 veces al día luego de las comidas.

Cedrón y manzanilla
Prepare una infusión con hojas frescas o secas , en un litro de agua caliente, coloque 30g de hierbas, dejar reposar y beber después de las comidas.

Salvia y romero
Coloque en un recipiente 15g de hojas en total, agregue un litro de agua hirviendo y dejar en reposo 5 minutos, beber luego de las comidas, endulzar a gusto.

Melisa, menta y manzanilla
Una refrescante y sana infusión , coloca 1 cucharada de cada una en una taza de agua hirviendo, dejar reposar 5-7 minutos y beber.

Boldo y carqueja
Es muy bueno para vesícula e hígado, favorece la producción de bilis, colocar una cucharada de cada una en 1/2 litro de agua, hervir 1 minuto, endulzar y beber luego de las comidas.

Para la diabetes

Ortiga y eucalipto
Coloque en un recipiente 10g de cada una, en 1 litro de agua hirviendo por 2-3 minutos, dejar reposar 10 minutos , filtrar y consumir.

Melisa y avena

Colocar 1 cucharada de cada una, en 1/2 litro de agua, hervir por 3 minutos, dejar reposar y beber luego de las comidas.

Problemas Circulatorios
Hamamelis
para tratar problemas de várices y flebitis, colocar 15g en una taza de desayuno con agua caliente, dejar reposar unos minutos y beber, a la mañana y por la noche.
Flores de ruda, sauco y romero
Colocar en recipiente 1 cucharada  de cada uno, coloque agua hirviendo 1/2 litro, dejar reposar 15 minutos y beber 2 veces al día.

Problemas nerviosos

Infusión de tilo y orégano
Se utiliza una cucharadita de postre de cada una, por taza de agua caliente, dejar hervir 2 minutos y  reposar hasta que enfríe, beber 3 veces al día.

infusión de Melisa y valeriana
Se utiliza las hojas en partes iguales , 1 cucharada sopera de cada una en 1/2 litro de agua hirviendo, dejar reposar y beber tres veces al día.
Hierbas para hacer tisanas o infusiones
 Estas plantas de hierbas pueden colocarse en pequeñas macetas, en jardineras, decorando las ventanas, en balcones y terrazas.
Por lo general son plantas que necesitan abundante sol, tierra suelta y abonada, riegos moderados.
Se deben usar estas hierbas con precaución, ya que pueden causar en algunas personas, alergias o reacciones varias en el sistema digestivo, debe utilizarse con precaución.Hierbas para hacer tisanas o infusiones

lunes, 14 de enero de 2013

Radio África

http://www.scannerfm.com/sonidos-urbanos-desde-radio-africa/

Los estragos de la era preantibiótica

http://eprints.ucm.es/11072/1/T32199.pdf


La muerte en la fotografía gallega.

La documentación de la muerte a través de la fotografía es una praxis que nos ha proporcionado un buen número de imágenes icónicas, entre las que podemos mencionar la del miliciano Federico Borrell fotografiado por Robert Capa, el Pulitzer conseguido por Eddi Adams con la imagen que muestra la ejecución de un prisionero del Viet Cong en Saigon, la del cadáver de Che Guevara realizada por el boliviano Freddy Alborta, las de Susan Meiselas mostrando los cuerpos mutilados en Nicaragua, las del grupo Bang-Bang Club en la Sudáfrica del Apartheid… fotografías que, a causa del impacto que provocan en el espectador, han dado lugar a múltiples análisis sobre el tema.

Sin embargo, la documentación de la muerte que acontece en entornos más domésticos, a pesar de presentar también una abundante producción, presenta una gran escasez de estudios de calidad.
Es por ello que el encuentro con la tesis doctoral realizada por Virginia de la Cruz Lichet Retratos fotográficos post-mortem en Galicia (siglos xix y xx)(Madrid 2010) es, cuando menos, una afortunada noticia.


Fotografía post-mortem en Galicia. Autor desconocido

Toda la obra se caracteriza por un decidido rigor en la investigación, un esmerado estilo ameno y didáctico y una estructura de contenidos impecable, aunando en ella el estudio antropológico con el fotográfico. Las aportaciones que realiza Virginia de la Cruz en esta obra hace que se configure como uno de los más importantes estudios producidos sobre el retrato fotográfico durante el rito funerario.

A lo largo de las primeras páginas encontraremos una aproximación a laevolución histórica de los procesos relacionados con los rituales de la muerte que, además, nos permiten entender la diferencia en la concepción de la muerte entre Europa occidental y Estados Unidos. [Realmente curioso el artículo “Post-mortem photography”, extraído del Philadelphia Photographer, vol. 10, 1877, en el que un fotógrafo norteamericano explica el procedimiento para colocar y hacer posar al cadáver (ver pág. 53-54)].   [...]

Para permitir un entendimiento más amplio del hecho fotográfico post-mortem, Virginia de la Cruz realiza toda una labor de archivo, recuperando prácticas y mecanismos relacionados con el modo de aproximarse a la muerte en la cultura gallega. En este capítulo de corte antropológico se describen una infinitud de elementos pertenecientes al imaginario colectivo sobre el Más Allá gallego. Hemos disfrutado con la profusión de detalles sobre los diversos tipos de contacto con los muertos, la Compaña, las labazadas frías, los agoiros de muerte, la mala y la buena muerte (pág 420 y ss)… junto a detalles más cotidianos como la diferencia entre morir un día laborable o festivo, la “puesta en escena” del velatorio (pág. 435 y ss.) en donde menciona la existencia en algunas parroquias gallegas de unos zapatos de madera pintados de negro que colocaban a aquellos difuntos cuyos posibles eran más bien escasos, la limpieza y arreglo del cadáver, el tipo de ornamentación, el rol femenino, el abellón (danza fúnebre, ver pág. 471), los plantos, las choradeiras, el consolo, el luto…

Información crucial que nos da una visión amplísima del sistema de creencias y ritos en la sociedad gallega y que nos hablan del modo en el que la muerte queda asumida dentro de la vida.

En Galicia la fotografía estará, desde sus comienzos, ligada a la muerte “da protagonismo tanto a los vivos como a los difuntos, uniéndolos en ese espacio-imagen intemporal, reverso de la realidad, nexo matérico de ambos mundos.” (pág. 535).

En estas “performances culturales” que son los ritos funerarios el fotógrafo encontrará de inmediato un papel fundamental.
Virginia de la Cruz ha recogido y reivindicado la obra de Maximino Reboredo(1876-1899), Francisco Zagala (1842-1908), Joaquín Pintos (1881-1967), José Moreira (1888-1967), Ramón Godás (1870-1952), Luis Casado (Ksado) (1888-1971), Estudio Pacheco, Pedro Brey Guerra (1889-1967), Ramón Caamaño (1908-2007), Manuel Barreiro (Forcarei, 1917) yVirxilio Vieitez (Soutelo de Montes 1930-2008) para establecer un magnífico análisis sobre metodologías de trabajo y tipologías fotográficas.

Todo este material le sirve para descubrir la evolución del retrato fotográfico post-mortem (tanto el infantil como el adulto, incluyendo los “reportajes” de cortejo y entierro habituales ya a partir de la década de los 50´) desde finales del siglo XIX hasta el tercer cuarto del siglo XX. Página a página cientos de referencias, diagramas (de una grandísima utilidad para el lector), datos de interés, pero también anécdotas (como la del fotógrafo de Pontesampaio, ver pág. 548) nos van acercando al quehacer de estos fotógrafos.

El análisis meticuloso, foto a foto, que realiza Virginia de la Cruz nos ofrece tal cantidad de datos y conclusiones sobre la evolución en escenografía, puntos de vista, encuadres, iluminación, espacios … que resulta imposible sintetizarlo en unas pocas líneas.

Es una investigación ambiciosa que cubre con éxito las expectativas del estudioso más exigente.
Con esta obra Virginia de la Cruz se confirma como una de las investigadoras más interesantes del panorama actual.

domingo, 6 de enero de 2013

300 Aniversario del nacimiento de Jorge Juan


Viaje a la cintura de la Tierra

Jorge Juan participó en la expedición científica que demostró la forma de la Tierra

Nacido hace 300 años, denunció la explotación de los indios en América en un informe secreto

Balsa de Guayaquil, dibujada en el viaje de Jorge Juan y Antonio de Ulloa. / ARCHIVO MUSEO NAVAL
Hace tres siglos los científicos discrepaban a propósito de la forma exacta de la Tierra con la misma pasión con la que hasta hace pocos años discutían sobre la plasticidad del cerebro humano.
Uno de los primeros en tener constancia fehaciente del talle del globo fue Jorge Juan y Santalices (1713-1773), que nada más licenciarse como guardamarina tuvo la oportunidad de embarcarse en una misión histórica para averiguarlo. Justo ahora, cuando se cumplen 300 años de su nacimiento, instituciones como el Museo Naval o la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes rescatan el legado de un hombre al que salva de la amnesia absoluta dar nombre a una famosa calle madrileña, a pesar de que en su tiempo fue conocido por Europa como “el sabio español”.
Jorge Juan fue un renacentista del XVIII: científico, marino, ingeniero, astrónomo, cronista, matemático y espía al servicio de Su Majestad. Ingresó en las principales academias de ciencias de Europa, denunció la esclavización de los indios y juntó ciencia y aventura con maestría. Además de la peripecia americana, documentos poco conocidos que se conservan en el Archivo del Museo Naval arrojan luz sobre su misión de espionaje en Reino Unido sobre técnicas de construcción naval y el fichaje clandestino de decenas de operarios ingleses para desarrollar nuevos barcos en España.
La naval debió ser la ingeniería espacial de la época. Jorge Juan fue un firme defensor de los patrones británicos en detrimento de los franceses, que se impusieron en la Armada. Poco antes de morir, escribió una carta secreta al rey para alertarle del peligro que entrañaba aquel diseño: “La actual construcción de navíos y más buques destinados al uso de la Armada de Vuestra Majestad (que debería ser temida) no solo es inútil en todas sus partes sino que preveo el horror de las armas, vasallos y estados de Vuestra Majestad en peligro inevitable a perecer en un solo día”. Algunos expertos, aclara Pilar del Campo, responsable del Archivo del Museo Naval, “consideran que aquel modelo de buques pesados contribuyó, entre otros factores, al posterior desastre de Trafalgar”.
Volvamos al inicio del siglo XVIII. La bronca entre académicos era descomunal: los ingleses defendían a Newton y los franceses a Cassini, que discrepaban sobre la forma de la Tierra. Para resolverlo, la Academie Royale des Sciences de París organizó dos expediciones geodésicas —una al norte de Europa y otra al ecuador, bajo dominio español— con el objetivo de medir los grados terrestres y determinar el perfil del globo.
A cambio de incorporar al equipo a los tenientes de navío (fulminantemente ascendidos para la expedición) Jorge Juan y Antonio de Ulloa, el español Felipe V autorizó el trabajo de los franceses movido por las ganancias: hacía un favor a su sobrino, Luis XV; estrechaba la alianza francoespañola y extraía información de primera mano de sus territorios.
El 26 de mayo de 1735 Juan y Ulloa zarparon de Cádiz con un mandato público (información científica) y otro secreto (información política, militar y social). Diez años después regresaron —milagrosamente— tras haber afrontado aventuras impredecibles, peligros presumibles y tareas ingratas, narradas por ellos mismos, como este pasaje sobre sus días en una cueva del volcán Pichincha mientras hacían las triangulaciones para medir el arco del meridiano: “Por una parte los pies tan hinchados y doloridos que ni el calor era soportable en ellos, ni posible pisar sin una gran penalidad: las manos por lo consiguiente casi heladas; y los labios hinchados, encogidos y rajados, que al movimiento al hablar, u otro semejante empezaban a verter sangre”.
El éxito de la expedición encumbró ante todo al astrónomo francés Charles Marie de la Condomine, que hegemonizó la gloria —la misión pasó a la historia con su nombre—, y eclipsó no solo a los dos españoles sino también a su colega francés Louis Godin (que acabó sus días en Cádiz, apartado de la Academia de París).
Cuando Jorge Juan y Antonio de Ulloa pisaron de nuevo España eran dos eminencias en ciencias (gracias a ellos también se fijó el meridiano que demarcó los dominios de España y Portugal, hasta entonces imprecisos), a la vez que descarnados cronistas. En un vastísimo informe reservado denunciaban abusos de corregidores y curas españoles, que titularon Memorias sobre el Perú y Chile y que elaboraron bajo instrucciones del marqués de la Ensenada. El texto, presentado al rey Fernando VI con la finalidad de reformar los virreinatos, se publicó antes en Londres en 1826 con el título Noticias secretas de América que en España.
La codicia les pareció la madre de los males. “Nace la tiranía que experimentan los indios de la insaciable hambre de riquezas que llevan a las Indias los que van a gobernarlos”, escriben en un texto, cuyo original se conserva en el Archivo del Museo Naval.
Su informe —que también detallaba puertos, arsenales y tropas, además de las rutas del contrabando y el fraude fiscal— es el resultado de un trabajo de campo de años casi periodístico, en el que Ulloa y Juan entrevistaron a multitud de fuentes. Tanto los civiles como los religiosos salen mal parados. De la avaricia que corroía también a los enviados de Dios da buena fe este episodio en una iglesia cuyo coro estaba ocupado por telares: “Y aunque empezó a decirse misa no por eso dejaron de trabajar y ese ruido con ellos causaban la irreverencia que se puede considerar. Después que se acabó la misa y salió la gente cerraron la iglesia y quedaron los indios en ella”.

miércoles, 2 de enero de 2013

Cursos gratuítos de informática

http://www.udacity.com/

http://cv.uoc.edu/autors/MostraPDFMaterialAction.do?id=174126

https://www.coursera.org/

 https://www.edx.org/

Y ahora a echarle horas :)