miércoles, 14 de diciembre de 2022

El Curare: De la Selva Amazónica a los quirófanos del Mundo

Autores: Ricardo Guerrero, Mia Proaño, Nicole Muñoz y Leonardo Pimentel. Alumnos de medicina de UEES

 ¿Cómo sería un mundo sin anestesia?

En respuesta a esta interrogante ya tenemos una respuesta, de forma controlada y de manera médica, la anestesia fue usada por el odontólogo Horace Wells y fue usando óxido nitroso en 1844. Sin embargo en el pasado se buscaban formas alternativas de evitar o reducir el dolor provocado por las diversas situaciones a las que estaban expuestos, de aquí en Ecuador los shuar adiestraron y dosificaron el curare. Antiguamente, no existía la posibilidad de dar una dosis exacta para intervenir en procedimientos, en cambio se usaban ​​la ingesta de alcohol y etanol, o la mezcla de hierbas, como adormidera, mandrágora o cannabis y en ciertos casos comprometía a los pacientes. Es por eso que en el pasado algunos pacientes fallecieron debido a la falta de conocimiento en cuanto a dosis.

 La selva supera al humano en cuanto a evolución molecular

El término “curare” o “pareira” hace referencia a una serie de venenos de origen vegetal utilizados para la cacería desde tiempos de la colonia en América Latina. Esta planta era utilizada por los indígenas para untarlo en sus flechas y cerbatanas para cazar a sus presas. Esta civilización, sin herramientas ventajosas de por medio, descubrió que el “curare” produce parálisis progresiva, matando por asfixia. (Vídeo 1)

 

Vídeo 1: Indígena Shuar de Ecuador con una cerbatana. Fuente

 Los poderosos siempre presumiendo lo que no es suyo…

La palabra “curare” surgió mucho después, de hecho fue un nombre adaptado por los europeos. El verdadero término para esta planta era “ourari”, que se cree que proviene de dos palabras indígenas, “uría” que significa pájara y “eor” que significa matar.

 Fue posteriormente, que las lenguas europeas adoptaron términos como ourara, urali, urare, woorari, wourali, y finalmente curare, que es el que ha prevalecido.

 ¿Qué es en sí el curare?

 El curare es una enredadera cuya toxicidad en toda su totalidad se concentra especialmente en la parte de la corteza y de las hojas y era aprovechada por regiones de América del Sur y Central. (Figura 1)

Figura 1: Curare

La naturaleza es el mejor laboratorio

 La teoría que sostiene que los vikingos se asentaron incluso 500 años antes que Cristóbal Colón en América del Norte, que como prueba tenemos al  L’anse aux meadows, por lo que pensar que hay una historia mucho mayor a la que tenemos registrada con respecto a los bloqueadores neuromusculares derivados de la naturaleza no es necesariamente tan descabellado, incluso en esta cultura evidenciamos el uso de plantas y hongos psicoactivos que inducen al Trance en la batalla de los Berserkers o Ulfhednar.

El primer contacto histórico con el curare podemos verlo en la intervención de Colón con al continente americano, existen registros de cómo los indígenas, al tener un primer contacto con estas civilizaciones españolas, atacaron usando las cerbatanas, con dados cargados en curare, causando la muerte de quien fuera alcanzado con los dardos, la muerte por la interacción con el veneno era inevitable, los colonos entienden que los guerreros aborígenes usaban esto, pero no tenían un antídoto, sólo los indígenas lo sabían y por esta razón, tenían cierta ventaja dentro del campo de batalla.

 La imaginación otorgando información errónea

 La primera descripción del curare fue realizada por Pitreo Martine d´Anghiera, historiador y médico de origen italiano(no estuvo en América), el describió de manera errónea  la elaboración del curare ya que se la atribuyó a una secta de ancianas. Luego Nicolas Bautista Monarddes que no viajó a América sin embargo era un médico destacado considerado el padre de la farmacología describió la preparación del curare como un ritual mágico elaborado por brujas así como también reportó la inhalación del curare como peligroso y mortal.

 Otra descripción errónea y dramática fue realizada tras el regreso a Europa de Walter Raleigh, los efectos del curare fueron descritos de manera exagerada ya que aseguraban que las personas atacadas con flechas envenenadas sufrían de manera inimaginable, que en su lecho de muerte eran incapaces de llorar o gritar e incluso llegaban a morir locos y con los intestinos fuera del cuerpo.

 Europa empieza a buscar respuestas acerca del Curare

Luego de las terroríficas descripciones realizadas los europeos necesitaban respuestas sobre la naturaleza de este veneno por lo que fue llevado a Europa.  Debemos tomar en cuenta que el curare era usado, más no entendido. Una de las evidencias de tratamiento o la primera base para ‘entenderlo’ la conocemos de parte de Abbe Fontana, que realizó experimentos con curare en músculos de contracción voluntaria en 1780, en 1900 se descubrió que la fisostigmina es capaz de revertir o antagonizar los efectos del curare y en 1914 Henry Hallet describe la acción de la acetil colina y su papel dentro del tejido muscular, por lo que tenemos la diana del curare, Inhibir la acetilcolina.

 La señal dada por la acetilcolina en las fibras motoras finales neuromusculares, permite la relajación muscular, la D-Tubocurarina compite con la acetilcolina en un regimen de 1/1, causando que la relajación no sea posible, dejando al tejido afectado en una contracción forzada o mejor conocida como parálisis. 

 ¿Cómo de un veneno se pasa a ser una herramienta para el quirófano?

 Recordemos que el efecto venenoso se daba cuando era inyectado por los dardos, más cuando este se usa por vía oral tiene un efecto distinto. Lo mencionado, se debe a que se logró descubrir un componente clave en el curare que era la D-tubocurarina y una vez dosificado y administrado vía oral facilita la intubación del paciente, disminuye la dosis del anestésico principal y mejora el control de la ventilación mecánica. El hecho de que sea administrado de esta forma permite que sea metabolizado y excretado por el riñón y el hígado.

 ¿Cómo se aplica actualmente este descubrimiento en  la práctica?

 Luego de los experimentos de Bernard se empezó a utilizar el curare en casos de enfermedades que producen contracción muscular como la rabia y el tétanos, así como también en enfermedades convulsivas como la epilepsia. Si bien el curare era de ayuda, luego se encontraron con que el efecto no era permanente y cuando perdía su eficacia se presentaban dificultades como la depresión respiratoria llevando a la muerte.

 Hoy en día, el curare es utilizado como un bloqueante neuromuscular y su acción alcaloide-d-tubocurarina produce el bloqueo del impulso nervioso a nivel de la placa motora.

El curare se ha utilizado en tratamientos de convulsiones o espasmos musculares, síndromes neurológicos, y actualmente como anestesia con el objetivo de relajar los músculos durante la cirugía.

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